INTRODUCCIÓN

Los miembros de CAPELLANES EVANGELICOS  de Argentina se comprometen a cumplir la ética cristiana de cooperación pastoral, manteniendo en alto en todo momento los principios de igualdad, diversidad, justicia restaurativa, amor y gracia.

Los miembros afirmaran y promoverán el valor y dignidad de cada ser humano a los cuales ellos sirven. “Sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza” (La Biblia, 1Timoteo 4:12).

Los capellanes son llamados y comisionados por Dios para que en Amor, Gracia y Misericordia sean  sus embajadores que atiendan a los hijos e hijas de Él.

Los capellanes sostienen que cada ser humano fue creado a la imagen de Dios con individualidad y con libertad de pensar, creer, comportarse, sentir, relacionarse e interactuar con sus semejantes.

Los capellanes al servir toman en consideración, la cultura, las creencias, actitudes y comportamientos de aquellos a los que ellos / ellas sirven y siempre, presentan el mensaje bíblico restaurador, de Dios,  con amor.

Los capellanes se asegurarán de las necesidades espirituales de aquellos y/o aquellas a quienes sirven a fin de poder ofrecer ayuda eficaz.

Los capellanes entienden y respetan el alto valor y dignidad de los seres humanos y con la ayuda de Dios se esfuerzan y se comprometen a no tomar ventajas sobre aquellos / aquellas que soliciten sus servicios.

Los Capellanes están conscientes de la representatividad que otorga el trabajar en la Obra de Dios y ser instrumentos de su Espíritu Santo,  bajo ninguna circunstancia explotarán la confianza depositada en ellos / ellas.

CONFIDENCIALIDAD Y MINISTERIO PASTORAL                          

Los capellanes entienden que la confidencialidad o secreto pastoral es un derecho y una obligación fundamental  que  subsiste  íntegramente  aun  después  de  que  la  relación  espiritual-religiosa  persona-capellán haya terminado.

Los capellanes invocarán este derecho ante la exigencia o petición de formular declaraciones de cualquier naturaleza que afecten la confidencialidad.

Los capellanes sostienen muy en alto el principio de la confidencialidad o secreto pastoral y no pueden ser obligados a revelar lo que se les dijo en confesión pastoral.

Los capellanes podrán revelar cierta información si éste o ésta consideran que la vida de la persona o de otras está en peligro, siempre en estricta concordancia con la Constitución Nacional y las leyes

Los capellanes reconocen que cada persona tiene el derecho de difundir solo la información que ellos / ellas desean, por lo tanto los capellanes se comprometen a no obligar a nadie a que revele información que la persona no quiera compartir.

Los capellanes que proveen servicio pastoral a niños / niñas y a personas que están incapacitadas para hacer decisiones por ellos mismos, buscarán el permiso y consentimiento de los padres o tutores de ellos.

Los capellanes que necesiten tomar notas o grabaciones audibles o visuales de los encuentros o consultas pastorales solicitarán el permiso de la persona o personas involucradas.

Los capellanes tienen la responsabilidad de asegurarse que la confidencialidad no sea quebrantada.

COMPETENCIA RELIGIOSA Y CRECIMIENTO ESPIRITUAL

Los capellanes se comprometen a mantener los más altos estándares de conducta ética pastoral y religiosa.

Los capellanes estarán siempre creciendo integralmente en su vida personal, espiritual y religiosa.

Los capellanes están comprometidos continuamente a crecer “en gracia y sabiduría para con Dios y con los hombres”. (La Biblia)

Los capellanes tienen la responsabilidad de leer y prestar acuerdo a los estatutos y demás documentos legales e institucionales  aprobados de CAPELLANES EVANGELICOS  de Argentina  Asoc. Civil

Los capellanes reconocen que habrá casos en los cuales tendrán que referir a las personas que están ayudando, a otros profesionales, a fin de proveer servicios especializados a las personas

Los capellanes mantendrán bien en alto el código de ética religiosa y se comprometen a promocionar el respeto recíproco, intelectual, pastoral entre colegas así como también a fomentar una fraternidad que enaltezca los principios del Reino de Dios y de la profesión de la capellanía.