El contexto histórico de la capellanía tiene su origen en la persona de San Martín de Tour, quien nació el 316 d. c. en Panonia, una provincia Romana de ese entonces y que actualmente es parte de Hungría. Al igual que sus progenitores, el joven Martín seguía religiones paganas. Al cumplir 16 años se enlistó en las fuerzas militares romanas donde se destacó como soldado y oficial. A la edad de 21 años la tropa que él comandaba fue enviada a Amiens de Gaul, lo que hoy es Francia, y mientras estaba allí, una noche muy fría, él salió a caminar fuera del campamento y notó a un hombre mendigo quien suplicaba que le ayudaran pero en general era ignorado por los transeúntes. Martín no tenía nada que ofrecerle a este hombre, ya que, solo tenía consigo la capa que llevaba puesta, pero sin pensarlo dos veces, él se acercó al mendigo y después de romper su capa en dos, le ofreció una mitad a este hombre y él conservó el resto de ella.

Esa misma noche Martín tuvo una visión donde se le reveló que este mendigo, en realidad era Jesucristo mismo. Esta visión perturbó grandemente a Martín y motivado por esa experiencia religiosa, él decidió hacerse cristiano y más tarde fue bautizado por el Obispo San Hilario. Al compartir su testimonio muchas personas aceptaron el cristianismo y más tarde la mitad de la capa que San Martín de Tour retuvo consigo, se convirtió en una reliquia y en un símbolo recordatorio del encuentro que él tuvo con el Señor Jesucristo. Esta mitad de la capa fue guardada en un baúl o cofre especial llamado Cappella or Capella. De allí viene el término capilla, que literalmente significa, el lugar donde se encuentra la capa. La persona encargada de proteger la capa era el Capellanus, que en español es Capellán. Así que, los capellanes, están encargados de compartir y ofrecer el amor de Dios a todos aquellos que estén en necesidad. Estos hombres y mujeres aceptan el cometido de convertirse en agentes de cambio y en instrumentos de Dios en su proceso de restaurar la salud mental, física, social y espiritual de sus hijas e hijos. Hoy día, el termino capellán también hace referencia a aquellos ministros(as) religiosos que ejercen su labor pastoral en instituciones públicas y privadas representando no a una iglesia en particular sino al Creador y Sustentador de este universo.